Make your own free website on Tripod.com
 

Agenda| Archivo|Café Margot| Ediciones BP| ABC| BsAs esquina Boedo| Boedo XXI| Correo| Inicio

Esquina noroccidental de San Juan y Boedo en 1935. LA esquina.

Angel  O. Prignano

 

BARRIOLOGÍA: HACIA UNA HISTORIA CON IDENTIDAD

La idea de estudiar e investigar un hecho histórico desde el punto de vista de los barrios de Buenos Aires nace como una necesidad de conocer la historia local, develar sus pormenores y eventualmente llegar hasta sus detalles más intricados; desenredarla de la maraña en que, muchas veces, esa historia local queda confundida, subsumida o minimizada dentro de la otra historia, la historia general, la “gran” historia. Esta tarea implica efectuar un ejercicio intelectual a fin de relacionar ambas “realidades” y contrastar las circunstancias locales con los episodios trascendentales de la vida nacional.

Las consecuencias del Pacto de San José de Flores, por ejemplo, han sido estudiadas desde distintas vertientes, como la económica, la social y principalmente la político-institucional: contribuyó a constituir una nación. Pero si queremos hacer una pregunta de sencilla respuesta, ¿por qué se firmó en Flores? Existe una amplia bibliografía sobre la Revolución del Parque de 1890, que se reconoce como uno de los hitos fundamentales de la vida política del país, pues ha dado origen a un partido centenario. ¿Cuáles fueron las razones para que la confrontación armada se desarrollara en las inmediaciones del Parque de Artillería y qué consecuencias tuvo para la barriada? Por eso decimos que en la verdad histórica de los hechos trascendentes se encuentra oculta otra verdad, otra historia: la de la vida cotidiana, la del pequeño mundo de los vecinos del lugar donde pasaron las cosas. Se nos revela la dimensión local de estos sucesos históricos al colocar a sus protagonistas en los lugares que ocurrieron: las calles que transitaron, las moradas que habitaron, los medios de transporte que utilizaron, las dificultades topográficas que eventualmente debieron superar, las necesidades que se vieron obligados a atender, etc. No se trata, entonces, de una mirada melancólica y nostálgica del pasado porteño, sino de un estudio crítico y profundo para poner en valor nuestra identidad.

Una de las consecuencias nefastas que sufrimos los argentinos y en general todos los pueblos económicamente dependientes es –y no casualmente– la degradación de nuestra propia esencia cultural. La globalización tal cual se viene manifestando trae el peligro de reemplazar “los valores democráticos por símbolos comerciales, como el blue jean, la Coca-Cola y McDonald’s”, advertía el pensador francés Jean Baudrillard en 2000. Y agregaba: “... la globalización de los intercambios –económicos, culturales, de comunicación– acaba necesariamente con la universalidad de los valores”.

La historia barrial, llamada peyorativamente “barriología” por ciertos sectores del academicismo, es una de las vías para contrarrestar esa corriente. Ella tiene el poder fundamental de descubrir, entender y difundir la historia emotiva y personal de los porteños, sus anhelos y necesidades, y la de las instituciones que esas necesidades generaron. Como si se tratara de jerarquizar lo artesanal de la historia y extraerla de la industrialización de los estudios históricos académicos, si así podemos decirlo; o de industrializar lo local. Un poeta, un músico, un artista, un científico o un deportista, que desde su pequeña patria trasciende y accede a las grandes ciudades y al mundo, se hace conocido y es apreciado por al gran público precisamente a partir de su consagración en esas megalópolis. Ello conlleva el peligro de que queden absorbidos por la indeseada globalización cultural y hasta se desvirtúen sus orígenes. A la barriología, ya sin entrecomillado ni connotaciones despectivas, le está asignada la tarea de investigar la actividad desplegada por estas personalidades antes del gran salto, inclusive sus primeros pasos; procurará entenderlos, quizá desde sus fibras más íntimas, y encontrará las causas de sus éxitos o fracasos, los motivos de sus aciertos y decepciones. Irá tras sus pasos en los barrios donde nacieron, se criaron o se formaron. La tarea trae como consecuencia la apreciación de esos lugares y sus habitantes, en definitiva la jerarquización de nuestra idiosincrasia como valor propio y universal. Para ello, no sólo valen los documentos escritos; también cuenta la historia oral, es decir los testimonios vivos de los habitantes de tal o cual espacio ciudadano.

La barriología evalúa las consecuencias locales de un hecho o acción que afecta comunidades mayores; reconoce los lugares donde han transcurrido y descifra el movimiento de los protagonistas dentro de ese microcosmo. Propende a la interpretación de la historia general desde una perspectiva particular y explica las consecuencias que pueden afectar la historia peculiar de un determinado barrio en estudio. Va en rescate de la identidad espacial y reconoce su singularidad dentro de la gran historia general, en nuestro caso de Buenos Aires y del país entero. Bucea en los factores determinantes de la particularidad en cada barrio. La suma o, mejor dicho, el encuentro de todas y cada una de esas singularidades conforma, definitivamente, la gran porteñidad de Buenos Aires, su propia e indeleble identidad.

La barriología se constituye, de esta forma, en uno de los caminos ineludibles para mantener viva esa memoria en los propios vecinos y en la disciplina que vela por la conservación del patrimonio histórico-cultural de la ciudad, tanto el material como el intangible. En definitiva, es la militancia que contribuye a la formación de nuestra identidad como porteños y a su valoración colectiva. Ello en virtud de la ineludible función que le cabe en los albores del siglo XXI, cual es neutralizar uno de los efectos negativos de la globalización: la pérdida de la singularidad, es decir la perturbación o desaparición lisa y llana de las expresiones peculiares por transculturación, lo que llamamos macdonalización de la cultura. Como si se tratara de un anticuerpo que sale en defensa de un organismo atacado por la enfermedad.

Retorno al índice con la nómina

Ir a la biografía del integrante


 Rubén Derlis (poesía)Desde BoedoPapeles de Boedo | E-Books
 

copyright © 2004 *  i-bucs All rights reserved